Medio ambiente

Antecedentes históricos 

A finales de la década de los 60 y principios de los 70, cuando los problemas ambientales empiezan a manifestarse con claridad, aparecen numerosos informes de analistas y expertos dando una señal de alarma por la insostenibilidad del desarrollo económico siguiendo el modelo vigente en los países desarrollados.

Se podría decir que esta secuencia de informes se inicia con el informe Meadows encargado por el Club de Roma (1972) sobre los límites del crecimiento, el cual destacaba la imposibilidad de un crecimiento indefinido en un mundo finito.

Ese mismo año de 1972 tiene lugar en Estocolmo la Conferencia de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente Humano que une, por primera vez, los problemas de la pobreza y el crecimiento de la población con los retos ambientales y los sociales, centrándose en los países en vías de desarrollo. Esta conferencia dio lugar a la creación del Programa Ambiental de las Naciones Unidas (UNEP), a la Declaración de Estocolmo y a un Plan de Acción. Estos últimos definen los principios para la conservación y mejora del medio natural, y resalta la necesidad de apoyar a los implicados en este proceso. La conferencia indica que los problemas ambientales de los países industrializados, como la degradación del hábitat, toxicidad y lluvia ácida, no necesariamente son temas relevantes para todos los países. Concretamente, algunas estrategias de desarrollo planteadas no satisfacían las necesidades de los países y comunidades más pobres, sin embargo, aparecieron otros problemas que acapararon la atención de la opinión pública.

En 1980, el Informe Brandt (North-South: A Programme for Survival) propuso la transferencia masiva de recursos a los países del Tercer Mundo para acelerar su incorporación al mundo desarrollado.

En 1987, la Comisión Mundial de Medio Ambiente y Desarrollo hace oficial el término desarrollo sostenible y reconoce el medio ambiente como único límite al crecimiento económico. Este informe titulado "Nuestro futuro común" (Informe Bruntland) acepta que la solución al problema medioambiental se hará mediante la adopción de medidas tecnológicas, financieras e institucionales, sin cuestionar la viabilidad del modelo vigente de crecimiento económico. La definición que dio del término desarrollo sostenible es la más citada: "Desarrollo sostenible es aquel que satisface las necesidades de la generación actual sin comprometer la capacidad de las generaciones futuras para satisfacer sus propias necesidades".

Programa Comunitario de Política y Actuación en Materia de Medio Ambiente y Desarrollo Sostenible (V Programa 1993-2000) Hacia un desarrollo sostenible, 1992: Interpretación del desarrollo sostenible a escala de la Unión Europea con el objetivo de integrar las políticas ambientales en el resto de políticas sociales y económicas de la UE. Pretende que la palabra sostenible sea el reflejo de una política y una estrategia de desarrollo económico y social continuo que no vaya en detrimento del medio ambiente ni de los recursos naturales de cuya calidad dependen la continuidad de la actividad y del desarrollo de los seres humanos.

Las medidas planteadas se dirigen a cinco sectores: industria, energía, transportes, turismo y agricultura.

Considera que el objetivo primordial del Programa es romper tendencias, modificando los hábitos de comportamiento y consumo hasta alcanzar la vía del desarrollo sostenible. Reconoce que todo esto llevará mucho tiempo.

Su principal ventaja a la hora de la interpretación del desarrollo sostenible respecto a otros programas y estudios es que está dirigido a los países desarrollados. Insiste en la necesidad de modificar las pautas del crecimiento en la Unión Europea para encauzarlo hacia un desarrollo sostenible cuyas características principales deben ser el mantenimiento de la calidad de vida general, un acceso continuo a los recursos naturales y evitar que perduren los daños al medio ambiente.

Las exigencias de la protección del medio ambiente deben integrarse en la definición y en la realización de las demás políticas sectoriales de la Comunidad.

Las administraciones regionales tienen un papel especialmente importante a la hora de trabajar a favor del desarrollo sostenible en materias como:

  • Ordenación del territorio
  • Desarrollo económico (uso de los recursos)
  • Desarrollo de infraestructuras
  • Lucha contra la contaminación
  • Gestión de los residuos
  • Transporte
  • Servicios públicos
  • Información, educación y formación de los ciudadanos
  • Auditorias internas.

Consideraba que la Cumbre de Rio que se celebraba ese mismo año debía marcar la transición de un modelo de desarrollo casi exclusivamente destinado a promover el crecimiento económico a un modelo en el que la protección del medio ambiente y la gestión racional de los recursos naturales deben integrarse como componentes de las pautas de desarrollo.

Incide en la especial responsabilidad de los países desarrollados, no solo en perseguir un desarrollo sostenible para ellos sino en ayudar a los demás países a conseguirlo.

Como punto de partida para iniciar estos cambios en el comportamiento y en las tendencias dentro de la Comunidad Europea, el programa da prioridad a los siguientes ámbitos:

Gestión sostenible de los recursos naturales

  • Lucha integrada contra la contaminación y reducción del volumen de residuos
  • Prevención y reducción de residuos
  • Reducción del consumo de energías no renovables
  • Gestión más eficaz de la movilidad
  • Mejora del medio ambiente urbano

Documentos disponibles