Medio ambiente

Numerosos torrentes desembocan en el río Cadagua a la altura del núcleo urbano 

La existencia de fuertes pendientes, junto con los malos usos del suelo (como la agricultura y ganadería incontroladas, el cultivo de especies inapropiadas, minas abandonadas, etc.), ha dado lugar a grandes problemas de erosión en algunas zonas. Todo ello, unido al hecho de que los arroyos que nacen en las cumbres desembocan en el río Cadagua en pleno núcleo urbano, hace que exista riesgo de inundaciones y avalanchas.

Otros problemas añadidos:

- Deforestación.
- Peligro de incendios forestales.
- Suelos previsiblemente contaminados.
- Cauces de ríos y arroyos en muy mal estado y con construcciones sobre ellos.
- Agricultura y ganadería incontrolada.
- Vertedero de RSU en Artigas: En el municipio de Bilbao, junto al límite con Alonsotegi, se encuentra desde hace 30 años el mayor vertedero de residuos sólidos urbanos de Bizkaia, que da servicio al área metropolitana de Bilbao. Aunque en los últimos años se han adoptado una serie de medidas que han corregido el impacto ambiental y las molestias ocasionadas, el municipio de Alonsotegi es el principal afectado por su actividad, incluso más que el propio Bilbao.
- Vertederos ilegales.
- Desconocimiento del patrimonio municipal no urbano
- Industrias de alto impacto ecológico y social
- Falta de ordenación y planificación del casco urbano, lo que limita y condiciona futuras actuaciones.
- Único puente en núcleo urbano estrecho e inundable en margen izquierda Foto 24 1993; Foto 25 2003
- Carretera C-636 Bilbao-Balmaseda soporta una alta densidad de tráfico y atraviesa el casco urbano, lo que supone una barrera urbana así como un problema de contaminación acústica y atmosférica. Situación prevista: Previsión a medio plazo de infraestructuras e industrias de alto impacto ecológico y social:
- Corredor del Cadagua: Es la autovía Bilbao-Balmaseda, que en el caso de Alonsotegi absorberá la mayor parte de los 21.000 vehículos diarios que actualmente cruzan el casco urbano. Aunque una vez que esté en servicio eliminará la barrera urbanística y el foco de ruido y contaminación que actualmente supone la carretera BI-636, su construcción supondrá un fuerte impacto ambiental dada la orografía del municipio y, por tanto, la necesidad de realizar gran número de desmontes y rellenos, así como varios viaductos y túneles.
- Planta de valorización de residuos sólidos urbanos ZABALGARBI en Artigas: La decisión de la Diputación Foral de Bizkaia de optar por la incineración con recuperación de energía como solución a la problemática de la gestión de los residuos sólidos urbanos, produjo en este territorio un fuerte movimiento de oposición en la segunda mitad de los años 90. El principal argumento dado por estos colectivos es la generación de dioxinas en el proceso de incineración de los residuos. Los problemas para la salud pública que eso puede suponer han llevado a la Unión Europea a cerrar algunas incineradoras construidas en las décadas de los 70 y 80. Desde la Diputación de Bizkaia se contesta que la tecnología actual permite incinerar los residuos en condiciones que garanticen la no generación de dioxinas, así como establecer los controles necesarios para evitar cualquier riesgo para la salud. De cualquier forma, la decisión, tras estudiar varias alternativas, de ubicar dicha planta en una cantera abandonada del barrio bilbaíno de Castrejana, en el límite con Alonsotegi y junto al vertedero de residuos sólidos urbanos de Artigas, creó inquietud y malestar entre los vecinos de Alonsotegi, llegándose incluso a la creación de un colectivo ecologista de oposición al proyecto de Zabalgarbi.